CRISTIANOS Y CATÓLICOS
Cristianos y católicos
La Historia es maestra, y nos explica el origen de muchas situaciones, costumbres, prácticas y maneras de pensar, llamar y designar a las cosas, personas y lugares, cultos y creencias, el problema es averiguar si el que cuenta la historia tiene datos correctos completos y fiables.
En nuestra cultura occidental, y por una tradición milenaria y un acuerdo entre los países actuales, seguimos el calendario que se inicia aproximadamente con el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, es decir, asumimos que aproximadamente hace 2025 años nació el Jesús histórico, cuya vida encontramos en los Evangelios que fueron escritos muchos años (mínimo 40) después de su Ascención.
Asumimos también que su vida privada duró treinta años y que su predicación se llevó a cabo en tres años, al final de los cuales, y coincidiendo con la fiesta de la Pascua, él fue muerto en una cruz y resucitó al tercer día… también sabemos por los relatos de las Escrituras que durante cuarenta días estuvo haciéndose presente después de haber resucitado… y subió al cielo, y que a los cincuenta días, en la gran fiesta de Pentecostés que recuerda la segunda entrega de la ley a Moisés, se hizo presente el Espíritu Santo. En ese momento, para nosotros se inicia la vida de la Iglesia, empieza la predicación y los apóstoles comienzan a organizarse y a decir que son Cristianos.
Los apóstoles y muchos de los seguidores de Jesús, obedeciendo la instrucción que hizo Jesús antes de subir al cielo, fueron por todo el mundo conocido, y predicaron la buena noticia y el mensaje del Amor. Sabemos que todos los apóstoles a excepción de Juan (quien murió en la isla de Patmos), todos ellos dieron la vida en distintos tiempos y lugares, predicando la Palabra, también hubo muchos discípulos que acompañaron a los apóstoles o que por su propia iniciativa se dedicaron a proclamar la buena noticia… innumerable cantidad de personas fueron aceptando este mensaje y se convirtieron en trasmisores de esta misma nueva forma de vivir y entender la fe…
Entre ellos destaca evidentemente el señor Saulo, que nació en Tarso, y que era hijo de fariseos y el mismo era un eminente fariseo, conocedor de la ley judía y defensor de la misma, hasta que, un buen día, llevando órdenes de detención para los seguidores de Jesús, que él consideraba unos revoltosos, se le aparece el Resucitado, lo tira del caballo, le quita la vista y lo manda a que sea instruido en la nueva fe… Saulo recupera la vista, es bautizado y cambia su nombre a Pablo, y aunque al principio lo rechazan en todas las comunidades de creyentes, poco a poco va demostrando que él también es cristiano y seguidor del mismo Jesús de Nazareth, y su predicación llega a ser la más grande influencia para la conversión de gran parte del mundo romano no judío, escribe muchísimas cartas a todas las comunidades y establece cientos de comunidades de creyentes, es en ANTIOQUIA, donde por primera vez los seguidores de la nueva fe son llamados CRISTIANOS (Hechos 11,26)
Pedro y Pablo fueron martirizados en Roma pero antes, establecen en esa ciudad, el sitio desde donde sus sucesores, van a dirigir a los nuevos grupos de creyentes.
En el año 50, Pablo y su gran ayudante Bernabé, fueron a Jerusalem para ponerse en contacto con lo que ellos consideraban “las columnas de la Iglesia”, es decir: Santiago Pedro y Juan… esta reunión se conoce como el “concilio de Jerusalem” y ahí se establecieron las bases para que los nuevos creyentes fueran admitidos aunque no observaran al cien por ciento todas las costumbres judías, en especial la circuncisión de los niños.
Poco después Herodes, ordena matar a Pedro y este apóstol sale huyendo de Jerusalem, entonces Santiago se convierte en la autoridad y es llamado “el obispo de Jerusalem”.
En el año 70, el emperador romano y debido a una serie de revueltas que habían hecho lo judíos de Jerusalén, ordena la destrucción de la ciudad y de una gran parte del templo… con lo cual la comunidad de judíos, incluyendo los seguidores de la fe en Jesús, huyen también por todo el mundo romano y prácticamente abandonan Jerusalén. En el año 130 son expulsados todos los que quedaban. Esta situación, aunada a la primacía de Pedro y Pablo desde Roma, favorecen que los sucesores de Pedro y Pablo, (los nuevos papas) se establezcan en Roma.
Entendiendo “las Iglesias” como grupos organizados de seguidores y sus autoridades, cuando los apóstoles todavía vivían, fueron fundadas las siguientes Iglesias: Pedro funda la de Antioquía, Marcos la de Alejandría, Santiago la de Jerusalem, Pablo la de Roma, y Andrés la de Constantinopla… estas comunidades evolucionaron para convertirse en Patriarcados, y nombraron como sucesores de los apóstoles a “obispos primados” estos cinco patriarcados integraron una Pentarquía, que fue la forma como se gobernó a la Iglesia desde el año 325 al 880, y todas los patriarcados participaron en los primeros ocho concilios eucuménicos.
Desde el año cien hasta el trescientos, se van desarrollando cientos de comunidades cristianas en todo el territorio del antiguo Imperio Romano, y las mismas autoridades del imperio, consideran en algunos casos “peligrosos” a estos grupos cristianos, porque en primer lugar, los cristianos no reconocen la divinidad ni de los dioses romanos y menos aún la divinidad de los emperadores… Por ejemplo Nerón acusa a los cristianos de causar el incendio de la ciudad, y muchos cristianos son condenados para ser devorados por los leones en el circo de Roma.
Por otra parte, al difundirse la nueva fe, empiezan a crearse muy diversas historias, interpretaciones y “tendencias” en la manera de tratar de darle forma y orden a las enseñanzas y a los escritos que servían de base para la evangelización, son muy diferentes las narraciones y las explicaciones de los que fueron evangelizados por Pedro y Santiago en Jerusalem, a los que fueron discípulos de Pablo en Roma, o a los que fueron convertidos por Mateo, Marcos y Lucas en las nuevas comunidades, o por Juan que estuvo en contacto con los escenios… las autoridades de la Iglesia tienen también que ponerse de acuerdo para aceptar o rechazar todas estas explicaciones, por lo que se celebran los primeros concilios, declarando algunas cuestiones como herejías y otras como parte de la Fe, ese fue el objetivo de los primeros concilios.
Por otra parte los judíos que venían huyendo de Jerusalem, sólo reconocían la autenticidad de ciertos escritos del Antiguo Testamento, en ese entonces surgen muchos evangelios redactados por muy diversos autores y las autoridades de la naciente Iglesia tienen que establecer una regla para los libros aceptables o canónicos…
En ese mismo tiempo, desde el punto de vista político y de gobierno, el Imperio Romano se ve totalmente incontrolable, se requería un verdadero genio militar, político, economista y sociólogo para poder gobernar un territorio tan vasto y con tan enormes carencias y diferencias culturales… llegó el momento en el que se propuso la coexistencia de cuatro mandatarios y que se dividiera el territorio romano en cuatro grandes zonas, a estos señores les llamó “augustos”, los augustos tenían varios “césares” bajo su mando, y estos se hacían cargo de nombrar representantes para las regiones o territorios específicos… pero esto no duró mucho tiempo y el señor Constantino, hijo de Constancio Cloro, uno de los nuevos césares, cuando recibió su territorio como herencia de su padre, se lanzó a conquistar los demás territorios que pertenecieron a Roma y volvió a unificar todo el imperio.
Él fue el primero en aceptar la libertad de creencias y de cultos, sin ser cristiano hizo que cesaran las persecuciones y defendió muchas de las iniciativas de los papas, especialmente para lograr orden y estabilidad en el Imperio, además se llevó el gobierno del Imperio a la ciudad que él mismo eligió para vivir: la antigua Alejandría, y le puso por nombre Constantinopla (hoy Estambul)… A su muerte, sus hijos, antes que nada, hicieron asesinar a todos los parientes que pudieran venir a reclamar herencias, y de nuevo repitieron la historia, volvieron a dividir el imperio, además cada uno de ellos tenía un criterio muy diferente con respecto a las religiones y mientras uno de sus hijos continuó apoyando a la Iglesia cristiana en el oriente, el otro hijo en Roma y su nieto Juliano, la persiguió y le volvió a arrebatar muchas de sus prerrogativas en Roma… ya estamos entre el año 400 y el 500…
Gran parte de las autoridades de la Iglesia siguieron establecidas en Roma, pero gran parte, especialmente por la tradición que era seguir al lado del emperador, se mantuvieron en Constantinopla y buscaron la protección de los descendientes de Constantino que apoyaban el cristianismo.
Al paso de los años, llegó un momento en que ambas organizaciones dentro de la misma fe, los de Roma y los de Constantinopla, eran tan independientes, que no se reconocieron unos a otros como depositarios de las tradiciones auténticas de la Iglesia… en ese momento, debido a las conquistas de los Árabes en el siglo VII Roma y Constantinopla quedaron incomunicados, los patriarcados de Alejandría y Jerusalem quedaron en territorio musulmán y Antioquía en guerra, siendo la frontera del antiguo Bizancio con los árabes… por lo que los únicos patriarcados activos eran Roma y Constantinopla.
En 1053 el papa de Roma, Leon IX, exigió a los sacerdotes residentes en el sur de Italia, que seguían utilizando el rito oriental, que utilizaran el rito latino; como respuesta el obispo de Constantinopla, Miguel I Cerulario, ordenó cerrar en Constantinopla, todas las iglesias de rito latino… en vista de lo cual el papa Leon envió en 1054 al cardenal Humberto da Silva, para entregar a Miguel I dos cartas, en una se solicitaba su intervención para que el emperador de Bizancio, Constantino IX apoyara militarmente a Italia, ante la invasión de Normandía…y la otra para negarle a Cerulario su pretensión de ser reconocido como patriarca eucuménico… Miguel I Cerulario no tomó en cuenta las cartas, y el cardenal De Silva lo excomulgó… a lo que también el obispo de Constantinopla excomulgó a De Silva… y al obispo de Roma, Leon IX, pero cuando lo hizo, el papa en Roma ya había muerto… por lo que este incidente marca la línea de separación, pero no llegaron a otro tipo de enfrentamiento, aunque se dividió por completo la administración de la Iglesia, y se crearon los dos RITOS, con reglas, estructuras y autoridades diferentes, pero conservando ambas sus propias tradiciones que en esencia son la misma.
Las guerras denominadas las “cruzadas” en las cuales los reyes europeos intentaron “recuperar” la Tierra Santa, y que solo crearon enfrentamientos, disputas políticas y sociales, entorpecieron totalmente el dialogo entre las administraciones de las iglesias de oriente y occidente.
El papa desde Roma, siguió al mando en la Iglesia de Occidente, o Romana, y el patriarca, desde Constantinopla, siguió gobernando en la Iglesia de Oriente… para no marcar con estos nombres regionalistas, los de Oriente se autodenominaron “ORTODOXOS” que quiere decir “los que siguen la reglas rectamente” y utilizaron como lengua oficial el griego. El papa romano, se nombró entonces “CATÓLICO” es decir, que quiere decir “universal”, o sea que aunque exista otra iglesia paralela y que esta se denomine la “iglesia correcta”, el papa de Roma mantiene su autoridad sobre todo el mundo, por eso es universal… En ese momento, los cristianos de occidente nos convertimos en CATÓLICOS, y a partir de ese entonces nuestra Iglesia se define como: una, santa, católica, apostólica y Romana, y tenemos como idioma oficial el latín Los ortodoxos también afirman que su iglesia es una santa católica y apostólica.
Aunque mucha gente afirma que no se hace nada para reunificar a estos dos grupos de cristianos, siempre ha habido intentos, El 7 de diciembre de 1965 el papa Pablo VI y el patriarca ecuménico Athenagoras, después de reunirse y orar juntos, decidieron en una declaración conjunta, , «cancelar de la memoria de la Iglesia la sentencia de excomunión que había sido pronunciada», y cuando nuestro papa actual Francisco fue electo, asistió el patriarca oriental a la ceremonia… pero regresemos a la historia.
Entre el año 760 y el 1500 es decir durante la Edad Media, Francia logró convertirse en una potencia, especialmente durante el reinado de Carlo Magno que de nuevo volvió a la antigua idea de consolidar un solo imperio en toda Europa, así creó el “sacro imperio romano germánico”… él respetó la autoridad de la Iglesia y siempre solicitó la bendición para todos sus logros militares… con él se estableció que todos los reyes que gobernaran en Europa debían ser “nobles” y ser descendientes de su familia … a su muerte en 814, gobernó Leudovico Pio que vivió hasta el año 840, en el 843 se firmó el tratado de Verdún y el sacro imperio se dividió de nuevo entre Luis el Germánico, Lotario y Carlos el Calvo, dando origen a lo que hoy son los países europeos como Francia, Italia y Alemania… compuestos por una infinidad de “reinos” pequeños, en los cuales debían estar incluidos como gobernantes los descendientes de Carlo Magno… para eso, era necesario, entre los miembros de la nobleza, emparentar a todos los hijos mediante una serie de matrimonios muchas veces “arreglados” por conveniencia… en este proceso las autoridades eclesiásticas adquirieron una importancia y una fuerza política sorprendente…Lo mismo ocurrió con los ricos comerciantes marítimos del sur de Italia, especialmente en Florencia y Venecia que empezaron a crear los bancos, y crearon una nueva clase gobernante
Y así como los clérigos intervenían en la política de los reinos, también los nobles quisieron intervenir en los asuntos del gobierno de la Iglesia… colocaron a sus descendientes en puestos eclesiásticos, y entraron a jugar a la “política interior de la Iglesia”… buscando para sus hijos, familiares y socios, cargos como obispos, y rectores de las grandes catedrales, e inclusive tratando de intervenir en la elección de los mismos papas… Esto generó en un momento de la historia, en tener varios papas al mismo tiempo en el gobierno de la iglesia que por supuesto ya no residía en Roma… y llevaba a los grandes políticos a las guerras y a competir por realizar una serie de obras como iglesias y hospitales sólo para congraciarse con las autoridades católicas.
Existieron enormes protestas por parte de los católicos que eran verdaderos cristianos, como ocurrió con la creación de órdenes religiosas de extrema pobreza (los franciscanos, los dominicos, los agustinos y los benedictinos) así como grandes santos que defendieron los auténticos valores religiosos ( Francisco, Clara, Cayetano etc), y artistas que expresaron con sus obras su indignación, entre muchos otros el Greco en la pintura y Dante en la literatura…
Pero la historia sigue adelante… todos recordaremos que en 1453 un genovés, con financiamiento español, descubrió islas que corresponden al territorio que hoy conocemos como continente Americano. Los hombres que vivían en la península Ibérica, tenían casi cuatro siglos de estar peleando por expulsar las invasiones de los pueblos árabes que habían logrado conquistar grandes territorios ibéricos y convertirlos en territorio arábigo… el territorio de la península ibérica estaba gobernado por una serie de reinos en los cuales destacaba el reino de Portugal y el reino de Castilla, aunque existían muchos otros reinos o provincias, con sus respectivos reyes, leyes y autoridades que se vivían peleando entre si y con los moros, pero eso sí, todos eran muy católicos y muy cristianos…
El reino de Castilla buscó una alianza y logró unificar los reinos más importantes para expulsar a los árabes, esto preocupó a la corona de Alemania (que también estaba dividida en grandes reinos como Prusia y Austria, y buscaron crear un imperio y aunque todo estaba muy complejo, el descubrimiento de las Américas dio una nueva perspectiva a ambos gobiernos, los reinos del sur de Iberia, lograron expulsar a los moros, y los reinos del norte lograron funcionar como un solo país. Es cuando empezó a reconocerse como España. Mientras tanto la conquista de las tierras americanas era aprobada por el papa, a condición de que se educara a los naturales de América, en la Fe cristiana.
Pero hubo también movimientos teológicos directos en Europa, que dividieron a los creyentes de la fe en Jesucristo, el más significativo ocurrió en Alemania, en 1517. El fraile agustino, maestro en Teología, y originalmente cura, don Martín Lutero, expresó en noventa y cinco tesis o escritos, su inconformidad con una serie de procedimientos y acciones de la Iglesia de Roma, en particular el mal manejo de las indulgencias, tampoco admitía la autoridad el Papa, recordó al mundo que la Sagrada escritura era la única fuente de conocimiento revelado por Dios, trabajó en una traducción directa de la Biblia al Alemán y aprovecho que en esa época se había inventado la Imprenta para publicar esa versión y popularizar este libro que hasta ese entonces solo se publicaba en latín.
Como resultado, él fue excomulgado. Formó una comunidad de creyentes en su forma de entender la fe, se casó y mantuvo siempre sus ideas. Los seguidores de Lutero es decir, Iglesia Luterana que él formó, por supuesto no se consideran católicos pero evidentemente sí se consideran cristianos.
Siguiendo su manera de actuar y de pensar, hubo en ese tiempo una serie de líderes que crearon nuevas comunidades de creyentes, o iglesias, a todos ellos los consideramos, desde el catolicismo, como PROTESTANTES, porque originalmente fueron católicos, y acabaron por modificar sus creencias, abandonaron la fe en la Iglesia romana y crearon nuevas sectas. Debido a su origen y a su carácter, se han formado en muchas y diversas corrientes de pensamiento y existe una gran diversidad de iglesias, y sus denominaciones obedecen a su origen particular, y a sus creencias.
Después de los LUTERANOS, creados por el mismo don Martín, encontramos a las diversas IGLESIAS REFORMADAS, creadas por distintos pensadores como Martín Bucero, Enrique Bullinger, Pedro Vermigli, Ulrico Zuinglio, Teodoro de Beza y Guillaume Farel, Thomas Cranmer y John Knox. Todos ellos se engloban y derivan en la interpretación del francés Juan Calvino en base a una publicación de 1536, en la que amplía y puntualiza a su máxima expresión las ideas de Luetero, su mayor influencia fue en Ginebra y el grupo más conocido es el de los Presbiteranos, aunque hay muchas otros, como los metodistas.
Otra gran familia basada en los principios declarados por Lutero, fue la creada por el rey de Inglaterra, que no podía tener hijos, y por ese motivo pidió la anulación de su matrimonio, buscando una nueva pareja, pero el Papa no se lo concedió por motivos políticos relativos a los compromisos de la Iglesia con España, por esa razón, el rey exigió obediencia a todos los obispos que residieran en Inglaterra y bajo mandato real los obligó a renunciar a su obediencia al Papa… una vez en esas condiciones modificó todas las leyes de la iglesia local en Inglaterra y todo lo necesario para crear una iglesia ANGLICANA…
De todas estas sectas y “religiones”, por supuesto están basadas en el CRISTIANISMO, han surgido muchos años después, históricamente nuevas iglesias, como son los Testigos de Jehová, y la Iglesia de los Santos de los Últimos días (mormones), la Iglesia Universal y muchas otras con las más diversas denominaciones. Es claro que todos somos CRISTIANOS, y gran parte de nuestro concepto de Dios, basado en el Evangelio de Jesús, tiene los mismos fundamentos, y los mismos objetivos: dar Gloria a Dios.
Todos tenemos la obligación, antes que discutir las divergencias, de orar por la unidad de todos nosotros. Nuestra responsabilidad es buscar las coincidencias y compartir los logros, y sobre todo, descubrir en nuestros hermanos todo aquello que nos pueda acercar a Dios y compartir con ellos nuestras convicciones, no en un afán de superioridad sino de buscar la verdad y un compromiso para vivir en plenitud nuestra FE.
Pero, en realidad, ¿cuáles son los elementos fundamentales estas creencias, que nos impiden compartir la FE de nuestra Iglesia Católica Romana ? expongo muy someramente estos cinco grandes obstáculos.
LA PRIMERA BARRERA es precisamente en desconocer la autoridad de nuestro PAPA. La Iglesia lleva un registro histórico preciso de los sucesores de San Pedro y de la forma como han sido electos, cada vez que muere un papa se reúnen en un cónclave los cardenales, y después de una votación secreta y que debe ser ganada por una mayoría de 2/3, y a puerta cerrada, se elige al sucesor de san Pedro. Los cardenales deben haber sido previamente electos por un papa en funciones, estar en perfecto uso de sus facultades y asistir personalmente a la votación. Simbólicamente todos los cardenales son titulares de un templo en Roma.. Cuando un papa elige a un obispo o arzobispo de cualquier parte del mundo, para nombrarlo cardenal, él selecciona a las personas que tienen la más amplia experiencia, y está consciente de que puede ser electo para reemplazarlo, aunque tiene buen cuidado de no externar jamás sus preferencias, los cardenales cuando son reunidos para cónclave electoral, no pueden salir ni comunicarse al exterior mientras dura el evento, no pueden "hacer campaña" ni emitir juicios o comentarios que pudieran dañar la opinión de los presentes… de esa manera en nuestra iglesia, reconocemos que es el Espíritu Santo el que nos brinda su asistencia para elegir a la persona más adecuada… y así se garantiza la sucesión directa.
Sin embargo, históricamente, esta sucesión tiene paginas borrosas, donde no se cuenta con todas las evidencias de que este proceso haya sido estrictamente respetado, ha habido lamentables situaciones que no permiten contar con las evidencias necesarias… y, por supuesto, una vez interrumpida la sucesión perfecta, no tiene caso argumentar que esta sucesión es auténtica… y ahí empieza la discusión…
El cisma en Europa.- en el caso de la Iglesia Romana, en el año de 1309 el papa Clemente V fue obligado por el rey a abandonar Roma y mudarse a la ciudad de Avignon, (antes perteneciente a Nápoles, hoy en territorio francés). A su muerte, el conclave de 1378, se pretendió celebrar en Roma, los ciudadanos enardecidos (porque exigían que el papa fuera romano y no francés) tomaron la ciudad y amenazaban fuertemente a los cardenales que estaban eligiendo al nuevo papa, se propuso nombrar uno provisional que tomó el nombre de Urbano VI… pero ante la inconformidad del pueblo, en septiembre se forma un nuevo colegio de cardenales y se elige a Clemente VII. Esto generó además de una situación gravísima, mucho malestar en todo el mundo católico, los reyes de los distintos países, las universidades y la gente apoyan a uno y a otro, por motivos políticos… murió Urbano VI y un nuevo cónclave nombra a Bonifacio IX y de manera semejante, a la muerte de Clemente VII se elige a Benedicto XIII; a Bonifacio lo sucedió Inocencio VII y a éste Gregorio XII. En 1417 fue electo Martin V, y esperó, para entrar en funciones al fallecimiento de Benedicto XIII, a su muerte eligieron a Clemente VIII, que abdicó dejando a Martin V como único papa.
Con toda esta reseña podemos entender por qué esto de la sucesión del Papa y de la asistencia del Espíritu Santo en cada elección, era un punto muy discutible por don Martín Lutero y sus seguidores.
LA SEGUNDA BARRERA es la idea de que la Revelación, es decir toda la información y conocimiento que Dios nos ha dado para nuestra salvación se da, UNICA Y EXCLUSIVAMENTE a través de la Biblia… En nuestra Iglesia Católica, además de las enseñanzas de la Biblia, admitimos como “fuente de Revelación” todos los documentos que los Papas, han declarado como parte de nuestra “TRADICIÓN” a través del “MAGISTERIO” o sea que además de lo que dice la Biblia, también encontramos una serie de conceptos y explicaciones que estamos obligados a creer, las cuales son documentos que han sido declarados, como parte del magisterio, a través de los siglos por los papas, y en la mayoría de los casos por medio de concilios.
Es evidente que si Lutero devaluaba la autoridad de los papas, tampoco aceptaba como fuente de revelación toda la literatura del Magisterio, añadida para nosotros, los católicos. De hecho las biblias católicas siempre tienen comentarios y explicaciones, mientras que las de uso entre los protestantes no permiten añadir ningún tipo de comentario, según ellos el hombre que recibe la Palabra de Dios, también recibe la gracia para entenderla e interpretarla.
Además hay otro gran detalle a considerar, como todos sabemos la Biblia es un conjunto de Libros, que desde los primeros siglos de la Iglesia fueron discutidos para ser aceptados como parte de la REVELACIÓN. Los mismos judíos no reconocen como parte esencial del Antiguo Testamento una serie de libros, sólo se acepta como revelación, el “Tanaj”. Por otra parte los libros del Nuevo Testamento, fueron aceptados por la iglesia de los primeros siglos, y solo se aceptaron en la lista o canon, algunos y se desecharon otros.
Lutero hace una nueva clasificación y crea una nueva lista, por lo que en las traducciones protestantes encontramos una lista de libros integrantes de la Biblia, diferente a la de los cánones católicos
Y por último, debemos entender que la TRADUCCIÓN de los libros ha sido un verdadero problema, que se hizo muy patente en los tiempos de Lutero. La biblia judía (el antiguo testamento) se escribió en Hebreo, los libros originales del Nuevo Testamento se escribieron en Griego, en Hebreo y en Arameo, el griego no era el griego clásico sino una adaptación a la lengua popular que le llamamos “coiné”, que integra muchos modismos y usos de las palabras con sentidos diferentes tomados de distintas lenguas… una reducida parte del evangelio se escribió en hebreo, y la mayor parte se escribió en arameo, que era la lengua que Jesús hablaba…
Además toda la Biblia se escribió en un periodo histórico en que solo personas instruidas o muy capacitadas utilizaban la escritura como medio normal de comunicación, inclusive para escribir el arameo se utilizaba gran parte de las letras del hebreo. Y en el hebreo clásico no se escribían las vocales, Y en la coiné se utilizaba básicamente el alfabeto griego, pero utilizaban muchos grafismos del latín… Así que el que tenía un libro, tenía además un serio problema para leerlo e interpretarlo.
La iglesia primitiva, siguiendo las costumbres judías, utilizaba dentro de las ceremonias religiosas, las lecturas del antiguo testamento, con los textos escritos en hebreo, pero para las nuevas comunicaciones cristianas necesitaba de gente especialista para poder traducir y hacer las lecturas de los Evangelios y las cartas, especialmente de san Pablo, y los relatos de san Lucas. En cuanto al material, Se utilizaba el papiro que eran hojas de finas láminas de árbol desecadas, y/o cuero o piel, la tinta se obtenía de plantas e insectos… y se usaban las plumas de ave para aplicar la tinta al papel…
Independientemente de lo anterior, al paso de los años, la traducción se volvió un factor muy importante, no solo era la lectura de los textos originales, sino una traducción en donde no se perdiera el sentido y el significado original. Dentro de la Iglesia fue importantísima la labor del señor Jerónimo Eusebio, que nació aproximadamente en el año 342 en Estridón (territorio de Dalmacia), su idioma natal era el latín y estudió Gramática y Retórica; a los 12 años fue llevado a Roma para perfeccionar sus conocimientos en Latín y Griego, mucho más tarde, en 378 es ordenado presbítero, pero el quería ser monje, y amaba la soledad, fue a vivir a Belem para aprender bien el idioma de Jesús; dominaba el hebreo, latín y griego, y sustituye en su trabajo como escribiente, al futuro San Ambrosio, fue cuando el papa Dámaso I lo nombró su secretario… y le encargó la recopilación del canon de todos los libros sagrados , y la traducción completa de la biblia, en ese tiempo se utilizaba una versión conocida como “Vetus Latina”, y Jerónimo escribió la versión que conocemos como la “Vulgata”, que desde su origen fue elegida por su precisión y accesibilidad.
Sin embargo la idea de don Martín era contar con una biblia traducida directamente al alemán y a las distintas nuevas lenguas que se usaban en Europa en su tiempo, y después publicarla en la recién descubierta imprenta. Y apoyado por los señores Casiodoro Reina y Cipriano Valera, publicaron la versión que ha sido propagada por el mundo protestante.
LA TERCERA BARRERA La Sola fe y no las obras. En el tema de la SALVACIÓN, los católicos siempre hemos aceptado un sano equilibrio entre la necesidad de vivir la fe, y de buscar que esa fe se traduzca en hechos, para poder alcanzar la salvación… cualquiera puede decir que tiene fe, pero si esa fe no se traduce en acciones concretas, es como si nunca hubiera existido esa fe. Por lo contrario, podríamos estar llenos de actividades, inclusive en la misma predicación o en actividades del culto, si no realizáramos toda esa actividad sin un verdadero espíritu de fe, es como si no hiciéramos nada ante Dios.
Lamentablemente mucha gente cree que por las acciones realizadas (con o sin fe) ya se han obtenido méritos, que en un momento dado pueden reemplazar a la fe, o lograr que Dios nos perdone nuestras faltas ya que incluso, así podríamos “sobornar” o “condicionar a Dios” realizando acciones que nos puedan llevar a obtener o “comprar la salvación” sin estar convencidos, ni entender ni creer en el amor la omnipotencia y la misericordia de Dios…
Hay gente que piensa que por hacer grandes penitencias o por entregar cuantiosas cantidades de dinero como limosna o como donaciones altruistas, o que rezando muchas oraciones o realizando determinados actos como encendiendo veladoras o enormes sacrificios, ya estamos “comprando” nuestra salvación… este principio totalmente erróneo es el que nuestros hermanos luteranos nos atribuyen, y este es uno de los temas básicos en que no nos ponemos de acuerdo.
En los tiempos de Lutero, era muy común que algunos sacerdotes e incluso obispos, otorgaran “indulgencias”, la indulgencia es realizar una acción específica por medio de la cual se obtiene el perdón de los pecados, con la única condición de mantener las condiciones espirituales necesarias para recibir el perdón de Dios…
Por ejemplo, durante este año (2025) el papa Francisco dio a conocer una instrucción, que dice que todos los cristianos que pasen por una puerta, señalada para este efecto, en la basílica de San Pedro en Roma, obtiene la remisión de sus pecados… toda vez que el interesado se encuentre en gracia, asista a misa y rece por las intenciones del papa. Este beneficio se extiende a todas las catedrales y basílicas del mundo, y a la puerta que señalen para este fin los señores obispos encargados de cada lugar.
Evidentemente el papa lo que pretende es que, en este año, todos busquemos el perdón de Dios y hagamos un gesto visible de acercarnos y entrar a la Iglesia, representada por las puertas señaladas para este fin… En tiempos de don Martín, esta práctica era muy común y consistía no en pasar por una puerta, sino en hacer una aportación económica… muchos obispos y sacerdotes utilizaban este medio para obtener importantes fondos para las obras que proyectaban… y lógicamente mucha gente utilizaba este medio considerando que de esa manera quedaba libre de sus culpas, y es más, se daban el lujo de aseverar que ellos podían “pecar” libremente dependiendo de la cantidad de dinero que pudieran aportar para la compra de sus indulgencias.
Este manejo absurdo de las indulgencias, y la comprensión errónea de las mismas, es una de las acusaciones que más criticó y enfrentó Lutero y sus seguidores, y se deriva directamente de considerar que no es tu fe, sino tus obras las que te permiten alcanzar la salvación… el que fornica, roba o miente y después compra la indulgencia, en realidad no tiene fe en Dios, sino en su dinero, y los ministros que venden esta indulgencia están coludidos con ese sinvergüenza.
Por lo anterior, los seguidores de Martín, defienden con una gran convicción el principio de que LA SOLA FE te permite alcanzar la salvación, no es necesario ni una sola acción de tu parte, (ni un rezo, ni una bendición, ni tener un santo o ir a bailar a Chalma) la misericordia de Dios es absoluta, y no necesita de tus actos para ser eficaz… sin embargo, se acepta que la fe recibida de la misericordia de Dios es una fe viva que te lleva a la conversión y a la acción.
LA CUARTA BARRERA: SOLAMENTE LA GRACIA DE DIOS TE SALVA… Esta es otro de los lemas del protestantismo original, la Gracia, o sea el estado de amistad con Dios, es un regalo que Dios te concede de forma gratuita a ti y a los que Él ama… si consideramos que somos hijos de Adán y Eva y que a partir de su falta y el pecado original, el género humano perdió el estado de perfecta amistad con el Creador, el pecado nos coloca en una situación tan desfavorable y condenatoria, que según algunas teorías, estando en pecado, no podríamos ser capaces ni siquiera de aceptar o rechazar la gracia… Pero, aunque no lo merezcamos ni podamos alcanzarla por nuestros méritos personales, Dios nos capacita para poder actuar de nuevo en libertad y poder aceptar una vez más, la gracia.
En la actualidad muchos de los católicos ni siquiera consideramos al pecado como una situación grave, importante y especial que nos rompe completamente la relación con Dios, y muchos de nosotros pensamos que los pecados son solamente fallas o errores que nosotros mismos podemos arreglar, pagando por ello la insignificante “penitencia” que nos imponga el sacerdote cuando acudimos a la confesión… por otra parte no consideramos que el estado de gracia es un don, y que no es algo natural que se encuentra en el ambiente como la luz del sol o el oxígeno que respiramos...Por esa razón son muy pocos los esfuerzos que hacemos para recibir la gracia y para mantenerla activa...muchas veces ni siquiera la reconocemos o valoramos la gracia que recibimos a lo largo del dia en cada una de nuestras actividades: por ejemplo: tener un trabajo, recibir un salario y poderlo compartir con nuestra familia es un don... que no todos tienen, a través del dinero, recibimos una gracia de Dios, y qué fácil es encontrar personas que creen que el dinero se lo merecen por sus propios esfuerzos, por lo tanto pueden dilapidarlo, pueden dejar de trabajar o maldecir por considerar que no es suficiente el salario.. y lo mismo ocurre con otras muchas cosas, el sexo es un don de Dios, la alegría y buen humor son un don de Dios, el sueño, el cansancio y la amistad son dones de Dios, cuando creemos que naturalmente son atributos o situaciones que están a nuestra disposición sin entender que tienen un origen un significado y un objetivo específico, diseñado por Dios, es cuando tergiversamos el sentido de la vida, el sexo es una función por medio de la cual Dios nos llena de bendiciones en todos sentidos, no solo la reproducción sino la capacidad de compartir la vida, el amor y el mismo placer, si, pero que triste ver gente que en vez de disfrutarlo, lo desperdicia, o lo vive sin ninguna conciencia, como un perro o una gallina... La alegría puede ser el instrumento que más nos manifieste el don de Dios, nos permite vivir en plenitud, y disfrutar cada instante, pero con cuanta frecuencia, la gente vive odiando su propia alegría, negando la felicidad, y cerrando los ojos a la felicidad, y entorpeciendo ese flujo de buena vibra que tienen a su alrededor... gente que apesta a soledad, a malhumor y a fracaso... encuentra la parte mala y erronea de todo lo que le acontece y dificilmente ve la parte positiva del momento. El sueño y el cansancio son instrumentos de regulación que nuestro organismo tiene implementados para establecer los ciclos naturales de reposición de energía, pero cuantos de nosotros queremos ganarle un poco de tiempo a la vida y nos malacostumbramos a no dormir ni descansar lo suficiente, en ese momento rompemos con la gracia que Dios nos da, asi como el que no puede vivir la felicidad atrapado en una serie de tristezas. Y romper con todas esas gracias, es romper con el plan que Dios tiene para nosotros, no recibir la gracia es entrar en una situación de pecado... y estas pequeñas barreras a la alegría a la felicidad al amor o a la compresión, son las que a la larga provocan los grandes desacuerdos, envidias, odios, y crímenes...
En realidad el pecado no solo es una falla o una falta, como cuando se me olvidó que hoy no circula mi auto, y el policía me impone una multa por desobedecer una instrucción de tránsito… aceptamos que el error es nuestro y creemos que se puede corregir pagando la multa… o cuando arrojamos una cubeta de agua a la calle y empapamos sin querer a una señora que iba pasando con un niño en brazos… ciertamente, tenemos que pedir una disculpa y aprender que debemos evitar ese tipo de situaciones, pero si la señora no nos demanda y nos hará pagar los gastos médicos de su hijo… pero en eso no consiste el pecado… el pecado no es solo una acción o un error
El pecado es una situación de ruptura completa con el plan personal de Dios para mí, motivado por la transgresión a una ley establecida desde el origen del ser humano, como lo enseña la misma Biblia… y al romper esa amistad con el Creador, no es posible remediar la situación, porque las consecuencias son demasiado graves. los crímenes contra la ecología son los más elocuentes, pero si analizamos, todos los crímenes son irreparables, el robo, la mentira, el asesinato y el adulterio rompen de manera irreparable proyectos de vida.
La persona que maneja a alta velocidad en estado de ebriedad, choca, mata a otras personas y sale ileso, y le da gracias a Dios porque no le pasó nada. Al día siguiente quizá no recuerde que iba manejando ni que conducía a alta velocidad, al ver el golpe en su coche piensa que no pasó gran cosa, pero cuando llega un grupo de investigadores a su casa para detenerlo y le informan que destrozó otro coche y que es culpable de asesinato de tres personas… entonces es consciente de que está en una situación altamente peligrosa…
Así es el pecado, ciertamente es una serie de faltas nos atrapan como una telaraña en una situación de la cual no es fácil salir… la primera falta de este señor fue beber, la segunda fue aceptar ser el conductor, la siguiente fue confiarse en que a pesar de estar borracho podía conducir a alta velocidad… quizá él no tuvo culpa al impactar al otro auto, pero surgen consecuencias graves: la muerte de tres personas, los daños a la via pública y al otro vehículo, los daños al vehículo propio… al resolver la situación legal del irreponsable borracho, el juez considera, para empezar, como delito grave el asesinato de tres personas… independientemente del daño a las familias afectadas, el delito es el asesinato… a lo cual se le agregan todas los demás delitos. El juez no puede manipular la ley y debe imponerle el castigo que se merece, y procede a dictar sentencia por cada una de las muertes, por los daños a las familias, por los daños al otro auto y por los daños a la via pública y la comunidad, por la imprudencia de manejar a exceso de velocidad, y por la imprudencia de manejar ebrio. En ese momento el infractor pide clemencia… pero la ley es inflexible y los familiares de los difuntos están ahí, para exigir que se haga justicia. En ese momento le da un paro cardiaco y el hombre tras una leve agonía muere por la tremenda impresión que le causa su propia situación
El irresponsable conductor borracho, al llegar al cielo pide perdón a Dios por sus pecados… La tesis Luterana dice que si pide perdón, se debe a que ya Dios le ha concedido un poco de su misericordia para que el pobre hombre se atreva a pedir misericordia, de hecho el hombre está condenado, pero le pide misericordia a Dios y solo a Dios, y si Dios le concede el arrepentimiento, es por la pura y exclusiva gracia de Dios, al final vendrá su perdón o su castigo directamente de Dios, pero el hombre se ha arrepentido gracias a la acción de Dios, ya que le da un sentimiento de dolor por sus pecados…
En el caso hipotético de que este borracho haya sido católico, y que en el momento de que sufre el infarto pida un sacerdote, y este lo confiesa y lo absuelve, podríamos creer que el individuo pasará al cielo sin ningún problema, pero se nos olvida que para que la absolución sea válida, debió existir la reparación de la culpa y el cumplimiento de la penitencia… aquí nos damos cuenta de la enorme limitación de la absolución que dio el sacerdote, y tenemos que aceptar que la misericordia de Dios es infinita, superior y absoluta.
La práctica católica ofrece un elemento que le permite a los seres humanos, tener la "certeza del perdón de Dios" ya que para nosotros existen los SACRAMENTOS: por medio del BAUTISMO creemos que Dios nos perdona el PECADO ORIGINAL, y por medio de la PENITENCIA, creemos que Dios nos perdona nuestras culpas veniales y mortales a lo largo de nuestra vida… el pequeño gran detalle es que en nuestra práctica católica, es un ministro (un sacerdote) el que nos ofrece la mediación para recibir el perdón por parte de Dios.
Estas dos posturas no son incompatibles, porque el amor de Dios y su misericordia tanto en el momento del arrepentimiento como en el perdón que administra el sacerdote, sigue siendo un don que otorga Dios mismo de manera directa, el sacerdote no perdona los pecados, la misericordia de Dios es la que lo hace… el sacerdote, al dar la bendición o absolución, solo está siendo un signo del restablecimiento de la amistad con Dios…
El sacramento de la Penitencia, lo hemos restringido a la “confesión verbal” y mucha gente cree y entiende que por el hecho de entrar a un confesionario y platicarle sus faltas a un cura, los pecados se borran por arte de magia… y eso es lo que no aceptan nuestros hermanos protestantes.
Debemos recordar que existen cinco pasos para que ese perdón se haga eficaz: el primero es hacer un examen de conciencia, segundo, experimentar un sentimiento de dolor, no por haber fallado, sino por haber roto de manera irreparable el plan de Dios tenía para mi vida…. Tercero, estudiar la manera que en la medida de mis posibilidades reales, pueda superar la situación, remediar los daños y liberarme de las cadenas que me atan a esa situación, Cuarto, ahora sí: la declaración verbal ante la persona que nos escucha y nos hace sentir el perdón en el nombre de Dios… y Quinto: finalmente cumplir el pequeño castigo o penitencia que el ministro te imponga, y el pecado no desaparece, sino que es perdonado, y no existe el perdón perfecto mientras no cumplas con lo que has prometido o has logrado resolver para liberar tu vida.
El motivo de tu confesión, por ejemplo: si se trata de una mentira o un engaño, la reparación consiste en declarar a la persona involucrada y afectada, la verdad; si se trata de un robo, se tendrá que devolver lo robado, pero hay casos mucho más complejos: en el caso de las relaciones sexuales, habrá que ver si para corregir basta con alejarte de la ocasión, o asumir la responsabilidad de la paternidad, o asumir la responsabilidad de haber destruido un matrimonio, etc. aquí la penitencia no solo consiste en rezar un padre nuestro, sino en realizar todas las acciones necesarias de por vida para corregir el daño y pedir a Dios la fortaleza para poder llevar a cabo esa reparación, en muchas ocasiones, sin la ayuda de Dios resulta imposible… como reparar el impacto sicológico de una violación o un caso de pederastia, cómo reparar el caso de de destruir un matrimonio, o de privar a un niño de sus padres?
Además, hay ottro problema, es que algunos sacerdotes se reservan como propia esa facultad de perdonar, en ocasiones se dicen incompetentes para realizar el servicio y te envían con un “penitenciario” o con un obispo…
En el rito católico, es indispensable confesar ante el ministro todos los pecados, si confrontamos con la tesis luterana, es evidente que el que está solicitando la confesión, ya ha recibido el don del arrepentimiento, entonces, por qué negar la absolución?. Cristo dijo, “reciban el Espíritu Santo, a quienes les perdones los pecados, les serán perdonados y a quienes se los retengas, le serán retenidos…”
LA QUINTA BARRERA. SOLO CRISTO SALVA. Todos los cristianos proclamamos que Cristo es nuestro único salvador y redentor, sin embargo, en la práctica católica existe una gran tendencia a la función salvífica y redentora de otras.
Para iniciar, es interesante tratar de especificar en qué consiste la salvación, ya que se refiere a una acción que solo se puede realizar en el contexto de un grave peligro. En una inundación, mucha gente queda atrapada por el agua, entonces hay alguien que sabe nadar y empieza a “salvar” a los que no saben hacerlo… esta persona es el salvador, en esa situación específica…
en un incendio unas personas quedan atrapados en uno de los pisos más altos… en ese momento aparecen los bomberos y empiezan a rescatar a las personas atrapadas por el fuego, un bombero es el salvador…
en una zona desértica, donde solo había un pozo, el predicador explico que si un niño caía al pozo, solo una persona capaz de bajar al fondo del pozo y rescatar al menor, él sería su salvador, el predicador les pidió a los niños que hicieran una foto de Jesús salvando sus vidas. En la siguiente sesión de catequesis, todos los niños dibujaron a un buzo con tanque de buceo, una corona de espinas y llagas en las manos y llevando a un niño para visitar el pozo.
Salvar corresponde en general a hacer lo necesario para que otros puedan conservar la vida… en el caso de la redención, el problema es un poco más complicado, el sentido original de la palabra es “pagar el precio de una persona”… en los tiempos que existía la esclavitud, era fácil entender que si una persona era esclavo, y su dueño ponía precio a su libertad, el que pagara su rescate era su redentor…
Lo mismo ocurre hoy en los secuestros… desde los tiempos más antiguos, las víctimas de las guerras o los asaltos en que eran atrapados como rehenes, eran puestos en venta para que los interesados pagaran por ellos una cantidad, de manera que fueran redimidos…
En ambos sentidos Jesús se convierte en nuestro redentor y salvador, el asunto es que normalmente y en nuestra experiencia diaria no nos sentimos rehenes de nadie ni atravesamos una situación de extremo peligro que ponga en riesgo nuestra vida… entonces de qué o de quien nos SALVA Jesús, o ¿a quién paga el precio de nuestra libertad?
Ciertamente todos podemos contestar que nos referimos a la muerte o al castigo eterno… y aquí es donde empezamos por hacer una serie de aclaraciones, porque ninguno de nosotros tiene a la vista el día de su muerte, porque sabemos además que aunque hagamos lo que hagamos, ese día llegará y no tenemos ninguna evidencia que exista una segunda vida… por otra parte, no nos sentimos en una situación de esclavitud a la que se pueda aplicar la redención… entonces tenemos que establecer antes, una actitud de FE o una serie de conceptos que siempre se quedarán cortos…
El pueblo de Israel, después de muchas historias, fue vencido por los Persas y todos los hombres fueron convertidos en esclavos y llevados a Babilonia… cuando regresaron encontraron una ciudad prácticamente destruida y abandonada, así que se pusieron a trabajar y lograron reconstruir una parte de su antiguo país… pero después llegaron los romanos, ellos no los tomaron como esclavos, pero les impusieron una serie de impuestos… todas las oraciones y salmos aplicables le pedían a Dios que les enviara a un redentor, o un libertador que los sacara de esa situación de la dominación romana… en los antiguos escritos de la historia del pueblo hablaba de la llegada de un salvador… todo coincidía en las fechas anunciadas por los profetas, y nació Jesús de Nazareth… este señor cuando fue adulto, se dedicó a predicar, y para manifestar su poder, en ocasiones realizaba portentos y milagros, decían que curaba hasta a los leprosos etc… todos pensaban que era un verdadero SALVADOR que iba a rescatar al pueblo y a redimirlo. Pero sucedió que fue calvado en una Cruz. Pero él resucitó al tercer día de su muerte… fue visto durante cuarenta días y subió al cielo…
Fue entonces cuando mucha gente cambió y entendió que la verdadera libertad no estaba en lo exterior, sino en el corazón… y empezamos a entender que el pecado es el que nos esclaviza y que la única manera de salir de la situación que rompe el plan de Dios para nosotros, es seguir los pasos de Jesús, en sus acciones, en su pensamiento y en su verdadera fe… Jesús en la cruz le dice a su Padre: “en tus manos encomiendo mi espíritu”, y además perdonó a los que lo habían crucificado… por eso Dios lo resucitó y le da una nueva forma de vida… sólo él es el único que puede llevarnos con él y salvarnos…
Por eso, y al hablar de todos los dones que nos da de manera directa el Señor, los hermanos luteranos no aceptan que nosotros le pidamos favores y cuestiones especiales a Dios a través de los santos y de la misma Virgen María… no es que ellos no crean o no amen a nuestra Madre o a todos los santos que son nuestros héroes, de la fe, nuestros modelos y mejores amigos gracias que ellos están en la presencia del Señor, sino porque de acuerdo a esta tesis, SOLO LA GRACIA BASTA, SOLO EL AMOR DE CRISTO SALVA de hecho no tenemos por qué pedir la gracia a Dios, a través de nadie… es como estar formado en una enorme fila en un banco, llevando un flamante cheque para cobrar, ya con todas sus firmas, y al momento de llegar a ventanilla, me salgo de la fila y voy corriendo con el gerente para pedirle que me dé mi dinero… o que le exija al cajero que me dé lo justo…
En nuestra práctica católica, encontramos una serie de santos para cada especialidad: santitos para el trabajo, para la salud, para la envidia, y hasta para encontrar pareja, además de una serie de oraciones especiales para cada santo, que muchas veces son tan rebuscadas u obsoletas que carecen por completo de sentido, muchas oraciones que contradicen el sentido del evangelio, o que hacen entender que los santos y santas son superiores al poder de Dios, y muchas historias e imágenes de santos que presentan anacronismos o distorsiones terribles a la verdadera fe… devociones particulares y prácticas que confunden en vez de acercarnos la verdadera doctrina y a la verdadera fe.
Y volvemos a recordar, que la fe no requiere de acciones adicionales, así como la GRACIA es un don totalmente gratuito y la mejor manera de descubrir la felicidad en nuestra vida. Todo el honor y toda la gloria debe ser dada a Dios,
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