Y a ti qué te trajeron los reyes santos?
En este día, todos los niños nos levantamos con la maravillosa inquietud de buscar al pie del árbol de navidad o de la representación del nacimiento de Belén, QUÉ NOS TRAJERON HOY LOS REYES...
A los que se portan bien, por lo general les traen casi todo lo que piden en sus respectivas cartas, pero a los niños que son groseros y desobedientes, a los que no cumplen con sus tareas, los que andan por ahí, buscando pleitos, chismes y travesuras y sacan malas calificaciones escolares pues no les dejan todo lo que esos niños piden. Sin embargo hay niños que se portan bien y nunca les llegan los juguetes que pidieron, y niños malcriados y traviesos que reciben mucho más de lo que imaginaban, incluso juguetes que ni siquiera miran, porque no son de su interés...
Por lo tanto, al paso del tiempo, cada año vamos perdiendo el interés y la ilusión de encontrar en este día todos los juguetes que esperábamos. Pero a la vez, vamos redescubriendo que este día en realidad intentamos recordar de una manera vivencial, la visita que unos hombres sabios y poderosos le hicieron al niño Jesús, a José y María...en el sencillo portal de Belén unos días después de su nacimiento hace más de dos mil años.
Ahí es donde encontramos la realidad sobre los famosos reyes magos. Recordemos que Jesús nació en el pueblito de "Bet le hem" (el lugar donde se hace el pan), en medio de unas condiciones graves de pobreza y de rechazo por parte de una población desunida, desilusionada, sometida y prácticamente esclavizada por el imperio romano...
José y María vivían en otro pueblo todavía más pobre y miserable llamado Nazareth, pero los soldados romanos dieron la orden de que se iba a realizar un recuento de personas, en base al lugar de la tribu a la que pertenecía cada familia, era evidente que se castigaba con muerte a las familias que no se hubieran registrado. José que era el jefe de esa pequeña familia tenía que ir a Belén, porque en ese lugar nació David (sí, el viejo rey David) y era considerado el padre de toda esa tribu o familia
Cómo todos sabemos, cuando llegaron a Bet le hem, no encontraron lugar en las tiendas donde se recibía a los forasteros, buscaron a familiares y amigos pero nadie los quería recibir. Recordemos que cuando una persona sangraba por cualquier razón, quedaba impura, y todo aquello que tocara quedaba contaminado, y el rabino (sacerdote) debía limpiar a la persona y a todas las cosas que hubiera tocado, el sitio, la ropa los muebles y los trastes... Por lo tanto aquellos que recibieran a una parturienta en casa, además de atender a los huéspedes tendrían que limpiar todo y además pedirle al rabino que purificara la casa. Esa fue una de las causas por las que José y María tuvieron que buscar una cueva donde los pastores acostumbraban pasar la noche con sus rebaños, cuando la noche los sorprendía.
En esa región se practicaba mucho el pastoreo especialmente de cordero. Los corderos gordos y de buena raza eran muy bien vendidos, pero además, en la fiesta de la cena de Pascua, y de acuerdo a la tradición que narra la misma Biblia, todas las familias debían comer un corderito de un año, el cual no debía tener ningún mancha, y ningún defecto... Por eso los pastores, desde el momento del parto, seleccionaban a los corderitos que nacían perfectamente blancos y sin manchones, ni ningún defecto físico y los colocaban en una especie de pesebre de piedra, para que el corderito estuviera a salvo de otros animales y se les diera atención especial. En uno de esos pesebres de piedra, fue donde José colocó a Jesús...(Que habría de ser el Cordero ofrecido en la Pascua definitiva)
También en esos tiempos la principal fuente de conocimiento, era la interpretación del cielo y las estrellas, todos los hombres sabían cómo se comportaría el clima en el mediano y corto plazo con solo ver las nubes y las estrellas. Pero había personajes que aparte de sus conocimientos meteorológicos, habían dedicado la vida entera a estudiar el movimiento de las estrellas y lo habían asociado a una serie de fenómenos datos e informaciones derivadas de tradiciones e incluso profecías de distintas culturas, en realidad, hacían una labor científica y de registro e investigación formal, muchos siglos antes de que existiera la investigación científica tal como hoy la conocemos. Esos hombres, a la medida de sus recursos, viajaban por el desierto buscando información antigua y colocándose en mejores lugares para obtener mejores puntos para observar el firmamento.
Existía una cultura milenaria entre los egipcios, entre los medos y los partos. Y las tradiciones judías tenían una fuerte raíz cultural en esos orígenes. Por otra parte, el pueblo de Israel tenía una historia propia a partir de su salida de Egipto y que se había "reconstruido" a partir de su liberación de Babilonia.
Pero en los tiempos del nacimiento de Jesús, la invasión Romana había conmocionado a todo el mundo. prácticamente todos los pueblos y naciones en torno del Mediterráneo habían sido sometidos, y el comercio había creado muchas rutas de comunicación, el gobierno de Esparta y Atenas habían sucumbido, y los persas se habían relegado al oriente... en ese contexto, las viejas profecías de la liberación de Israel cobraba una importancia muy especial... sobre todo por su posición estratégica... El resurgimiento de Israel como nación era una gran posibilidad que marcaba una de tantas opciones que en caso de ocurrir haría cambiar el mundo geopolítico en ese momento.
Sin embargo los mismos judíos estaban abatidos totalmente por la bota militar romana y no había la fuerza política necesaria, el gobierno de la región estaba a cargo de Herodes, que no era judío sino idumeo. Los romanos lo habían apoyado para evitar una invasión a su territorio y a cambio habían tomado Judea y lo habían impuesto a él como "rey de los judíos"... La verdadera autoridad moral recaía en los sacerdotes, pero ellos, quizá por falta de valor, quizá por ambición y miedo a perder sus privilegios, o a un enfrentamiento militar, habían cedido por completo y solo funcionaban como comparsas al servicio de Herodes y los romanos...
El pueblo de Dios estaba dividido y desorientado, los escribas y sacerdotes solo buscaban complacer a los invasores romanos y no crear conflictos con las órdenes de Herodes. Los creyentes habían perdido la fé en sus guías espirituales, y solo un reducido grupo de judíos respetaban la ley de Moisés y mantenían la esperanza en la promesa de liberación. sin embargo la mayoría pensaban en una revolución para expulsar a los romanos, encabezada por un gran guerrero, y al ver la crueldad de la represión a cualquier intento de independencia, soportaban todo sin oponer resistencia. El grupo de los zelotes eran estrictos seguidores de las normas religiosas, criticando a los mismos sacerdotes corruptos, los fariseos también eran estrictos cumplidores de la ley judía, pero buscaban más las apariencias formales que el convencimiento profundo y creaban muchos problemas con su actuación. Los saduceos también eran muy puntillosos y tomaban la ley muy literalmente, creando conflictos que los doctores de la Ley no podían responder.
En ese ambiente llegó una de esas caravanas de hombres sabios para pedir información con respecto al personaje que según las profecías y el acomodo de las estrellas, acababa de nacer... "Porque ese niño estaba destinado a salvar a su pueblo". y eso generaría un cambio geopolítico que modificaría a toda la región frente a Roma, la gente del pueblo no tenía la menor idea, así que le sugirió a los visitantes que fueran a hablar con el "rey" Herodes... éste se sorprendió porque el tenía hijos adultos y ninguno de ellos estaba esperando un hijo, así que mandó traer a sus adivinos y quizá a algún miembro del consejo religioso... Ellos le confirmaron que las profecías hablaban del nacimiento de un Salvador para el pueblo judío, pero le aseguraron que todo eso era una tradición popular caduca, y que en todo caso habría de nacer en el pueblo donde nació David...
Herodes envió a los misteriosos visitantes, al pueblo de Belem, y les pidió que a su regreso, le avisaran todo cuanto hubieran visto u oído pero él no se quedó con la duda y mandó espías a seguirlos. Los viajeros se dirigieron al pueblecito de Belem, y además confirmaron con la posición de las estrellas que el lugar exacto era ese pueblo... y de esa manera, y preguntando a los pastores del lugar, encontraron el sitio donde había nacido Jesús.
Era evidente después de tantas señales y peripecias, que ese niño algún día se convertiría en el hombre capaz de cambiar el rumbo de toda la humanidad, pero por lo pronto ellos entendieron que estaban de frente a una verdadera manifestación de la grandeza del Dios de Israel, y ante todo cayeron en una profunda oración para pedir por la paz.
No teniendo palabras ni nada que poder ofrecer a José y María, después de adorar al Dios de Israel y compartir unas horas la pobreza y las limitaciones de la alegre pareja, les entregaron tan solo pequeñas muestras de su agradecimiento y reconocimiento: unas cuantas monedas de oro, un paquete pequeño de oloroso incienso (ese incienso sólo se quemaba para las ceremonias religiosas, ya que el incienso "sube" hacia Dios, y era para que el niño cuando fuera mayor, pudiera hacer una ofrenda al Dios de Israel), y por último les entregaron un pequeño frasquito con perfume de mirra, la mirra que ellos usaban en las ceremonias como autoridades de sus respectivos pueblos; con esa mirra, ellos trataron de compartir el reconocimiento de la realeza de ese pequeño que algún día se convertiría en el gran libertador.
Después de pernoctar, muy de mañana, se regresaron a su lugar de origen alabando a Dios y satisfechos de haber cumplido su misión. Dicen que un ángel les avisó en sueños que no regresaran por donde Herodes los había enviado, la realidad es que ellos también tenían sus propios agentes de seguridad, y descubrieron a los espías que les había designado el rey idumeo... y seguramente los hicieron callar con dinero o con golpes, pero nunca supieron de ellos y no volvieron jamás.
Cuando Herodes comprobó que sus esbirros nunca regresaron, comprendió que había gato encerrado y con mucha rabia y gran temor, no quiso dejar las cosas así, así que "por las dudas" inmediatamente utilizando un puñado de soldados romanos a su cargo, dio la orden de que recorrieran todos los pueblos en camino hasta Belem y buscando a todos los niños menores de un año y los liquidaran de inmediato. Herodes de esta manera lograba borrar cualquier evidencia de que los extraños viajeros lo habían burlado, y de que pudiera haber nacido y permaneciera vivo un niño que de acuerdo a la profecía, pudiera convertirse en un problema para su reinado y para Roma,
Las mismas personas o ángeles que le sugirieron a los reyes no regresar por donde Herodes, también le informaron a José de la intención de asesinar a los bebitos, quien ni tardo ni perezoso, se apresuró a huir con María, para salir esa misma noche, por el camino del desierto, llevando al niñito Jesús, y fueron a parar a Egipto, donde buscó trabajo, y alojamiento y permaneció ahí hasta la muerte de Herodes. Aunque siguió reinando uno de sus hijos, regresaron José, María y Jesús directamente a su pueblo natal, es decir a Nazareth que estaba en el territorio de Galilea
Para Mateo, que es el que nos relata casi todo lo anterior, su objetivo principal es dar cuenta de todas los detalles que confirmen el cumplimiento de profecías que recordarán a los mismos contemporáneos de Jesús, que en él se había cumplido todo lo que estaba escrito.
En este relato encontramos que se cumple la profecía de que personas (magos) "vinieron desde Oriente a adorar a Jesús", encontramos que "vieron su estrella en el oriente"... y que "el nacimiento del caudillo que apacentará a su pueblo, sería en Belem de Judea, como está escrito" pero no solo eso, también estaba escrito "de Egipto llamé a mi hijo" y "un clamor se se escucha en Ramá, es Raquel que llora a sus hijos..." y finalmente que él "será llamado Nazareno". Quizá para nosotros en pleno siglo XXI, todos estos detalles resultan irrelevantes, pero tienen su origen en una verdadera sinopsis que integra hechos reales con el cumplimiento de la promesa.
Es totalmente falso que los "reyes" le hayan llevado juguetes al niño Jesús, es totalmente discutible que ellos hayan sido magos o reyes, difícil de creer que eran solamente tres y que cada quien era de una "raza" diferente... sospechosamente falso que cabalgaran un camello, un elefante y un caballo; es poco probable que una estrella se haya detenido exactamente arriba del portal de Betlehem... y que esta haya sido un acontecimiento que conmocionara al mundo... como tampoco es cierto que hayan comido una sabrosa rosca adornada con trozos de jalea, acompañada con una sabrosa taza de chocolate, bien calientita, es falso que le hayan dado rosca también a los pastores y que los pastores hayan llegado primero con vino, requesón, manteca y quesos, dulces de almendra, frutas y una rica barbacoa de borrego acompañada de tortillas y una garrafa de pulque fresco. Todo esto corresponde al mundo de la ilusión.
En pleno siglo XXI en que nos ufanamos de tener una vida regida por las computadoras, bancos de datos que son capaces de determinar todos los rasgos y hábitos de millones de personas incluyendo el rastreo de sus huellas, su pupila y su adn y una comunicación asegurada en el internet y los teléfonos celulares, intentamos como un náufrago en medio de una isla perdida en alta mar, hacer creer a los niños la ilusión de que seres extraordinarios o extraterrestres se preocupan por obsequiarnos juguetes..., pero además les creamos un mundo de ilusiones, les hacemos creer que el que más tiene riqueza y poder es el que más vale, que el que domina por la fuerza o por la inteligencia es el más capaz de ser feliz, y no les enseñamos que el amor y el perdón son la clave de la felicidad, no les enseñamos a compartir ni a valorar a los demás ni a dialogar, pero les damos los juguetes más costosos e inútiles.
El nacimiento de Jesús no es una ilusión, ni tiene que ver con los juguetes... tiene que ver con personas que cierran las puertas de su casa y son incapaces de dar respeto ni amor... y con las personas que comparten un humilde portal, tiene que ver con la apatía para apoyar al extraño, con el miedo para dar sin recibir. Desde que María recibió el anuncio de su misión, ella se preparó para ir a servir a su prima, y toda su existencia fue de servicio no una ilusión con juguetes que simulan la felicidad. Ciertamente aquel que no se hace como niño no entrará en el Reino. Aprendamos a jugar con el Niño Jesús que está en todas partes, pidiendo un poco de atención, de cuidado, de respeto y sobre todo de tiempo y de humanidad.
Comentarios
Publicar un comentario